 Los
bambúes leñosos (cañas o takuaras) son los representantes de
mayor tamaño de la familia botánica de los pastos. Muchos de
ellos, tienen una peculiaridad en su ciclo de vida: crecen
durante largos períodos de tiempo y florecen una sola vez en su
vida, tras lo cual mueren, produciendo semillas para la próxima
generación. Estas floraciones ocurren en varias especies a modo
de reloj y de forma masiva, así podemos esperar, por ejemplo,
que cada 30 años en un mismo sitio, florezca una nueva
generación de plantas de una especie de bambú. Estos ciclos son
diferentes en distintas especies de cañas y tienen
consecuencias muy importantes para las aves que viven a partir
de los recursos ofrecidos por los bambúes.

En Misiones existen cinco especies de cañas nativas que son
frecuentes (hay más especies, pero presentes en escasas
cantidades o de forma muy local). Las cinco especies son el Takuarembo (Chusquea ramosissima), la Pitinga o Takuari (Chusquea
tenella), el Takuapi (Merostachys claussenii), el
Yatevo o Takuara Brava (Guadua trinii) y la Takuarusu (Guadua
chacoensis).

Nuestro trabajo consiste en descubrir qué especies de aves
utilizan cuál especie de caña y cómo las utilizan. Para ello,
recorremos cañaverales de las diferentes especies de cañas
buscando, grabando y observando las especies de aves que las
utilizan y tomando nota de las características propias de cada
cañaveral (por ejemplo, su densidad, su madurez, si tiene
semillas o no).

Para facilitar nuestro estudio, dividimos a los pájaros de
cañaveral en dos categorías básicas: insectívoros de cañaveral y
granívoros de cañaveral. Como vimos antes, los bambúes florecen
cada muchos años y luego mueren. Esta mortandad de cañas tiene
consecuencias diferentes para los pájaros de estas categorías:
los insectívoros de cañaveral como el Guyra Yatevo (Biatas
nigropectus) pierden el ambiente en el cual vivieron durante
mucho tiempo, mientras que los granívoros de cañaveral como la
Reinamora Enana (Amaurospiza moesta), el Espiguero Negro (Tiaris
fuliginosus) y el Corbatita Picudo (Sporophila falcirostris),
obtienen, luego de largos períodos de tiempo, su recurso más
preciado: comida de alta calidad como las semillas de cañas.
Lógicamente, es más difícil estudiar a los granívoros de
cañaveral que a los insectívoros, ya que los granívoros
persiguen un recurso efímero en el tiempo y el espacio, mientras
que los insectívoros viven una vida más estable.
Afortunadamente, pudimos estudiar la semillación de tres de las
cinco especies de cañas de Misiones (Takuarembo, Takuapi y
Takuarusu), encontrando que distintas aves utilizan las semillas
de estas especies. Las aves insectívoras también son diferentes
entre las distintas especies de cañas.

Para más detalles sobre este apasionante tema, te invitamos a
leer nuestros trabajos.
Fotografías: todas las
fotos fueron tomadas por Nacho Areta y Kristina Cockle, salvo
las de la Reinamora Enana (A. moesta) que fueron tomadas por
Jorge Spinuzza.
|