 El
bailarín castaño es un ave pequeña, de tan sólo 12 cm. Predomina
en su plumaje el color canela, contrastándose con el castaño y
una corona negra. Su pico es de color claro, al igual que sus
patas, y su canto es muy llamativo. Sin dudas es una de las aves
más bellas y raras de la selva Misionera.
La hembra se diferencia del macho por el color verde oliva de
su espalda, y colores más opacos incluyendo el pico.
Históricamente está ave se ubicaba dentro de la familia Pipridae. Aunque recientes estudios determinaron que está más
emparentado con la Familia Tyrannidae, aún no esta resuelta su
clasificación taxonómica.
¿Dónde vive?
El
bailarín castaño vive únicamente en la selva Atlántica. Sólo se
encuentra en algunos estados del sudeste de Brasil, y en la
Provincia de Misiones en Argentina.
En 1959, el naturalista W. H. Partridge colectó un individuo
macho en la localidad de Tobuna. Hasta 2006, éste era el único
registro de la especie para la Argentina.
En abril de 2006, redescubrimos al bailarín castaño, luego de
47 años, en el proyectado Parque Provincial Caá Yarí,
departamento Guaraní.
También lo registramos en la Reserva Guaraní, y actualmente,
conocemos territorios en el proyectado Parque Provincial Caá
Yarí y en la Reserva de Usos Múltiples Guaraní, ambos dentro de
la Reserva de Biósfera Yaboty. Utiliza un ambiente muy
particular en márgenes del Arroyo Paraíso. Habita el estrato
alto de la selva en la que predomina el laurel layana (Ocotea
pulchella).
¿Por qué está en problemas?
Aún no sabemos con exactitud cuáles son los motivos de su tan
escasa población y distribución en Argentina; pero sin dudas la
mayor amenaza que afecta al bailarín castaño es la destrucción
de su hábitat. El bosque de laurel layana - hábitat donde vive
el bailarín castaño en Argentina - es poco común. Hasta el
momento no se había identificado la importancia de la
conservación de éste medio.
En Tobuna, donde Partridge colectó el primer bailarín castaño
para Argentina, la selva se ha transformado en chacras con
producción agropecuaria y pequeños remanentes de monte. A pesar
de un gran esfuerzo de búsqueda, no se ha vuelto a registrar al
bailarín castaño allí.
En el Parque Provincial Caá Yarí y las chacras lindantes, un
incendio forestal destruyó parte del bosque de laurel layana en
octubre de 2006, reduciendo aún más el territorio disponible
para que pueda sobrevivir el bailarín castaño.
Aparentemente, el bailarín castaño no tolera muchos cambios
en su ambiente. En Argentina no parece adaptarse a sectores
modificados y para seguir existiendo en nuestro país parecería
necesitar bosque de laurel layana en buen estado de
conservación.
¿Qué
estamos haciendo?
- A partir del redescubrimiento de la especie en 2006,
iniciamos tareas de investigación para tratar de responder
una serie de preguntas que nos intrigaban: ¿Dónde vive el
bailarín y cómo se distribuye en Argentina? ¿Cuántos
individuos quedan? ¿Cómo es su biología (alimentación,
reproducción, territorios, etc.)?
- Los resultados de nuestro estudio nos ayudan a conocer
la situación real de esta especie y a delinear propuestas
que aporten a la conservación de la misma.
- Encontramos 10 a 12 individuos en seis territorios,
todos en bosque de laurel layana sobre el Arroyo Paraíso.
- Encontramos un nido, el primero conocido para esta
especie y primero descripto con detalles para el género
Piprites.
- Difundimos la situación del bailarín castaño en los
medios.
¿Qué más hay que hacer?
Conservar
el bosque de laurel layana. Se debe conservar
efectivamente el ambiente del laurel layana en Misiones. Si
bien en su gran mayoría este ambiente se manifiesta dentro
de la Reserva de Biósfera Yaboty, está expuesto a la
extracción maderera en los lotes privados de esta reserva.
Sería importante estudiar como afecta la actividad maderera
al bailarín castaño.
- Seguir investigando. Sólo cuidamos y queremos lo
que conocemos. Por eso es importantísimo seguir investigando
para saber más del bailarín castaño y de este modo poder
adoptar las mejores estrategias para su conservación.
- Difundir la problemática del bailarín castaño. Es
importante incorporar a esta especie en jornadas y charlas
de educación ambiental para que todos lo conozcamos y
tomemos conciencia de la situación crítica que enfrenta.
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